- 10 octubre, 2026
- By Lorena Polanìa Pérez
- Parejas, Psicología, Sin categoría
Todo un DRAMA
Nuestra pareja es lo que vemos, lo que no vemos y lo que elegimos ver.
¿Viste The Drama? Una película que salió en abril de este año (2026). En una noche de chicas fui con mi hermana a verla; tenía muchas ganas. Me encantan los dramas… así que, ¿cómo no iba a elegir una peli que se llama The Drama?
No sabía mucho sobre la historia. Solo que era un drama. Y, como suele pasarme con este tipo de películas, terminé encontrándome con algo que va mucho más allá de lo evidente… de lo que se ve a simple vista.
Antes de seguir
Si no la has visto y te interesa hacerlo, este es un buen momento para parar de leer o escuchar, buscarla en alguna plataforma y volver a este blog o episodio después. Porque hoy voy a hablar sobre ella… y, por supuesto, esta reflexión puede contener elementos de su contenido.
Salí con varias ideas rondando. Al inicio, nada particularmente distinto: una pareja enamorada. Me gustó la forma en que se conocen, creativa, propuesta por él, en un contexto donde no hay apps ni virtualidad. Y aunque no desconozco ni descalifico las formas actuales de vincularnos (tengo un episodio en el que hablamos sobre las citas por internet), sí me pareció valioso rescatar algo que hoy se pierde con facilidad: la presencia, el encuentro, lo tangible del contacto humano.
Luego, la historia avanza. La relación ya está consolidada, la boda está cerca… faltan pocos días. Y es justo ahí donde se desata todo el drama.
Los temas que me dejó la película
- 🫀Conocer realmente a nuestra pareja.
- 🧠La aceptación del pasado: todos tenemos uno.
- 🫀La importancia de la vulnerabilidad y de poder ser auténtico.
- 🧠La impulsividad ante las emociones.
- 🫀La importancia de los no negociables.
- 🧠La influencia de terceros en una relación.
- 🫀Volver a conocerse después de una crisis.
- 🧠Construir una relación real y auténtica.
Pensé en otro punto clave, la forma en que elegimos pareja, pero no quiero detenerme ahí (sobre eso ya he escrito en el blog y hablado en el podcast). Quiero usar la película para ahondar en otros temas.
Hace mucho escribí para mi blog sobre la importancia de amar los defectos de nuestra pareja. Amar lo que nos gusta es fácil… pero aceptar eso que no, ahí está el desafío. Claro que hay límites, y por eso la conversación de hoy.
Porque, si algo me deja esta película, es la fuerza con la que aparece una idea incómoda pero profundamente necesaria: lo determinante que puede llegar a ser conocer no solo lo luminoso del otro, sino también sus zonas más frágiles, sus historias no resueltas y sus propias miserias humanas.
Pero… ¿qué tan real resulta esto? No lo sé. La intimidad que implica ese conocimiento depende de muchas variables; el tiempo es una de ellas. Y, aun así, siempre estamos en un constante descubrimiento del otro.
¿Quién es nuestra pareja realmente? Nuestra pareja es lo que vemos, lo que no vemos y lo que elegimos ver.
Está más que estudiado que en el enamoramiento hay un velo que no nos permite ver todo con claridad: nos vinculamos con personas que todavía no conocemos del todo. No porque mientan, o porque elijamos mentir, sino porque hay capas que solo aparecen cuando la relación avanza, se tensa o se rompe.
Y ahí es donde empieza el verdadero encuentro. Tengo ocho reflexiones sobre esta película y quiero dejártelas aquí… para que, como siempre, este espacio te deje más preguntas que respuestas sobre un tema que me encanta: el amor y las relaciones de pareja.
1. Conocer realmente a nuestra pareja
Hay un punto en toda relación donde la imagen inicial empieza a fracturarse. Lo que al inicio parecía claridad, coherencia o estabilidad, empieza a mostrar grietas:
- 🦊Reacciones desproporcionadas.
- 🦊Silencios difíciles de nombrar.
- 🦊Historias que no habían sido contadas.
No es que el otro haya cambiado. Es que empezamos a ver lo que antes no era visible. Desde una mirada terapéutica, esto no es un error en la elección: es parte del proceso vincular.
No elegimos con información completa. Elegimos con lo disponible… y con lo que podemos ver en ese momento. O eso pensamos.
2. Toda persona tiene un pasado (y no es un detalle menor)
Uno de los elementos más relevantes en la película es la historia previa del personaje de Zendaya: una experiencia en la adolescencia que deja huella en su forma de vincularse. Y esto es clave clínicamente.
El pasado no es algo que “ya pasó”. Es algo que:
- 🦊Organiza la forma de interpretar el presente.
- 🦊Condiciona la regulación emocional.
- 🦊Define qué activa amenaza y qué activa seguridad.
En pareja, esto se traduce en algo concreto: no reaccionamos solo a lo que el otro hace, sino a lo que eso significa para nuestra historia.
Nuestro pasado nos va guiando, nos enseña y hace parte de nosotros. ¿Pero por esa razón debemos compartirlo todo con nuestra pareja? No lo sé. En 2023 escribí un artículo para el blog que se llama “La verdad desnuda: ¿es posible amar sin secretos?”, que luego se convirtió en el episodio 10 de la segunda temporada. Léelo o escúchalo: siento que tiene mucho valor lo que te invito a pensar allí.
“Debemos contarlo todo a nuestra pareja”. Alguien que admiro mucho me decía: siempre hay algo no dicho. Y tiene razón, y es válido. Nuestro mundo interno es profundo y es válido no compartirlo todo. Pero también estoy convencida de que, cuando la intimidad entre dos personas es más profunda, esa brecha es cada vez menor, porque sentimos seguridad en esa vulnerabilidad: que el otro nos vea con completa autenticidad y desnudez. Y no me refiero al cuerpo.
3. Las vulnerabilidades del presente
Hay un momento en toda relación donde deja de ser posible sostener la versión “funcional” de uno mismo. Aparecen:
- 🦊Inseguridades.
- 🦊Miedo al abandono.
- 🦊Necesidad de control.
- 🦊Dificultad para confiar.
¿Esto es una “bandera roja”… o es una herida que necesita ser comprendida?
No todo lo difícil es descartable. Pero tampoco todo lo doloroso es trabajable. La diferencia está en algo fundamental: la disposición a hacerse cargo de lo que a cada uno le corresponde.
4. Ver con humanidad al otro (sin romantizar el daño)
Una de las lecturas más interesantes que permite la película es esta: ver al otro en su complejidad no significa justificarlo. Significa poder sostener dos cosas al mismo tiempo:
- 🦊Que el otro tiene historia, heridas y limitaciones.
- 🦊Y que eso no lo exime de responsabilidad en el vínculo.
Mirar con humanidad implica:
- 🦊Salir del juicio inmediato.
- 🦊Comprender el origen de ciertas conductas.
- 🦊Sin perder la claridad sobre lo que es sano y lo que no.
En consulta, esto suele marcar un punto de inflexión: cuando alguien deja de ver al otro como “el problema”… y empieza a verlo como un ser humano con estructura, historia y límites.
5. No negociables: el límite necesario
Comprender no es lo mismo que aceptar todo. Hay aspectos en una relación que no pueden ser relativizados:
- 🦊El respeto.
- 🦊La honestidad.
- 🦊La seguridad emocional (y física).
- 🦊La coherencia entre lo que se dice y lo que se hace.
¿Qué estoy dispuesta o dispuesto a comprender… y qué no estoy dispuesta o dispuesto a sostener?
Los no negociables no son rigidez. Son estructura, y normalmente protegen la dignidad de uno, del otro y de la relación. Y sin estructura y dignidad, la relación deja de ser un espacio seguro.
6. Volverse a conocer después de una ruptura interna
Uno de los movimientos más potentes del personaje de Zendaya es este: no intenta volver a lo que había… intenta entender quién es ahora.
Después de un quiebre, una crisis, una traición o una pérdida, la relación no puede reconstruirse desde el mismo lugar. Se requiere algo distinto:
- 🦊Revisar la narrativa personal.
- 🦊Reconocer lo que cambió.
- 🦊Reconfigurar la forma de vincularse.
En términos terapéuticos, esto es un proceso de reelaboración del self en vínculo. No se trata de retomar. Se trata de reconstruir desde otro nivel de conciencia.
Es volver a empezar, pero no ignorando ni desconociendo lo ocurrido: eso sería muy peligroso. No se puede seguir como si nada. Ahora se tiene más información, y claro que se puede seguir, pero hay más capital para tomar nuevas y mejores decisiones en la relación.
7. La influencia de terceros
Las relaciones no existen en aislamiento. Familia, amigos, contextos sociales… todos influyen.
🦊 En la percepción del vínculo
Cuando atravesamos una crisis de pareja, las personas a quienes les contamos lo que está sucediendo inevitablemente empiezan a construir su propia mirada sobre nuestra relación. El problema es que muchas veces conocen solo una parte de la historia: la que contamos en medio del dolor, la rabia o la confusión. Esa mirada externa puede terminar influyendo en cómo nosotros mismos empezamos a ver a nuestra pareja y al vínculo. Por eso es importante escuchar, pero también recordar que quien está afuera conoce fragmentos de una relación cuya complejidad solo quienes la viven pueden dimensionar por completo.
🦊 En las decisiones que se toman
Este punto me parece especialmente importante porque, queramos o no, los terceros pueden influir en nuestra relación: vivimos en sociedad, tenemos familia, amigos y personas cercanas que opinan, aconsejan y nos acompañan. Pero cuidado cuando esa influencia empieza a determinar las decisiones de la pareja y permitimos que otros se involucren activamente en asuntos que deberían resolverse entre dos. Una cosa es escuchar otras voces y otra muy distinta es entregarles un lugar en la toma de decisiones. Cuando eso ocurre, la relación corre el riesgo de dejar de construirse en pareja para empezar a construirse de manera colectiva.
🦊 En la forma en que se interpreta lo que ocurre
Un mismo hecho puede tener lecturas completamente diferentes dependiendo de quién lo mire. Y cuando estamos vulnerables, confundidos o dolidos, las interpretaciones de otros pueden convertirse fácilmente en certezas propias: “eso que hizo significa que no te ama”, “si te ocultó esto, seguramente te oculta más”, “yo en tu lugar me iría”. Escuchar otras perspectivas puede ayudarnos, por supuesto, pero también puede alejarnos de nuestras propias preguntas. Antes de adoptar la interpretación de alguien más, vale la pena preguntarnos qué significa para nosotros lo que ocurrió y qué necesitamos comprender directamente de nuestra pareja.
Y bueno, en momentos de crisis esta influencia puede:
- 🦊Amplificar el conflicto.
- 🦊Distorsionar la lectura.
- 🦊O, en algunos casos, ofrecer claridad.
El punto no es eliminar lo externo. Es poder preguntarnos: ¿esto que estoy decidiendo viene de mí… o está mediado por otras voces?
En la película, el personaje de Robert Pattinson empieza a sentir ciertas dudas e incomodidad a partir de la reacción de la amiga de su futura esposa. En principio, pareciera que lo que ella acaba de revelar sobre su pasado no resulta tan determinante para él en el presente; sin embargo, la reacción de una tercera persona empieza a hacer mella en la manera en que él interpreta lo sucedido. Y ahí aparece algo interesante: a veces no es únicamente lo que ocurre dentro de la pareja lo que transforma nuestra percepción del otro, sino también la mirada de quienes están afuera y el significado que ellos le dan a lo que pasó.
8. La posibilidad de una relación real y auténtica
Después de atravesar lo ideal, lo proyectado y lo negado, queda una pregunta esencial: ¿es posible construir algo real?
Una relación auténtica no es la que no tiene conflictos. Es la que puede:
- 🦊Nombrarlos.
- 🦊Sostenerlos.
- 🦊Y trabajarlos sin destruirse en el intento.
Pero para que eso ocurra se necesitan condiciones. Sí, condiciones… y no me refiero a condiciones que le imponemos al otro, sino a competencias propias que hablan de nuestra madurez emocional y psicológica: la capacidad de mirarnos, de hacernos responsables de lo que nos corresponde y de relacionarnos con el otro desde un lugar más consciente. Básicamente, se traduce en:
- 🦊Responsabilidad emocional de ambas partes.
- 🦊Capacidad de introspección.
- 🦊Disposición al cambio.
- 🦊Límites claros.
Sin eso, lo que hay no es profundidad… es repetición.
Elegir pareja no es solo elegir a alguien que encaje con lo que queremos. Es, en muchos sentidos, elegir con qué historia, con qué heridas y con qué formas de amar estamos dispuestos a encontrarnos.
¿Estoy viendo al otro como es… o como necesito que sea?
Porque en esa diferencia se define gran parte del destino del vínculo.
Así que recuerda: todos tenemos luces y sombras. Conócelas y elige con el Co-Razón. 🫀🧠
LORENA POLANÍA
Psicóloga Clínica – Fundadora
Terapeuta individual y de pareja
Egresada Master en Sexología
Coautora del Libro:
“Dos para Ser Felices”
Editorial Grijalbo.
Más Información:
lpolper@polperpsicologia.com
Tel: +56 933 964 621
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